Entender tu dolor es el primer paso para tratarlo
Se considera crónico al dolor que persiste más de tres meses, incluso después de que la causa original haya sanado. Según su origen, se clasifica en tres tipos:
Dolor mecánico
Aparece o empeora con el movimiento y mejora con el reposo. Suele originarse en articulaciones, músculos o columna.
Dolor inflamatorio
Producido por procesos inflamatorios activos. Suele empeorar en reposo, especialmente por la mañana.
Dolor neuropático
Causado por una alteración del propio sistema nervioso. Se siente como ardor, hormigueo o descarga eléctrica.
¿Cuál se parece más a lo que sentís?
Esta información es orientativa: el diagnóstico siempre requiere una evaluación médica.
Lumbalgia
Dolor en la zona baja de la espalda, uno de los motivos de consulta más frecuentes. Puede aparecer bruscamente tras un esfuerzo o en forma insidiosa en el tiempo, y limitar el movimiento y el descanso.
- Dolor en la parte baja de la espalda que puede irradiar a la pierna
- Rigidez al levantarte o tras estar mucho tiempo sentado
- Empeora al agacharte o cargar peso
Cervicalgia
Dolor en el cuello que puede extenderse hacia los hombros o los brazos. Las malas posturas, la tensión y las horas frente a pantallas suelen agravarlo.
- Dolor o rigidez al girar la cabeza
- Molestias que bajan hacia hombros o brazos
- Tensión que aumenta con el estrés o la postura
Cefalea y migraña
Dolores de cabeza recurrentes que pueden volverse incapacitantes. Cuando se repiten varias veces al mes afectan el trabajo, el sueño y el estado de ánimo.
- Dolor pulsátil, a menudo de un solo lado
- Sensibilidad a la luz o al sonido
- Náuseas durante los episodios
Hernia discal
Ocurre cuando un disco de la columna se desplaza y comprime un nervio. Puede doler en la zona y también generar síntomas que irradian hacia un brazo o una pierna.
- Dolor que irradia a una pierna o un brazo
- Hormigueo o adormecimiento en la zona afectada
- Empeora al toser, estornudar o hacer esfuerzos
Estenosis del canal lumbar
Estrechamiento del canal por donde pasan los nervios en la zona lumbar, más frecuente con los años. Lo típico es dolor o pesadez en las piernas al caminar.
- Dolor o pesadez en las piernas al caminar distancias
- Alivio al sentarte o inclinarte hacia adelante
- Hormigueo o debilidad en las piernas
Fibromialgia
Dolor generalizado y persistente en músculos y articulaciones, acompañado de cansancio y sueño poco reparador. Requiere un abordaje integral, no solo analgésicos.
- Dolor difuso en varias zonas del cuerpo
- Fatiga y sueño que no descansa
- Mayor sensibilidad al tacto o a la presión
Dolor pélvico
Dolor persistente en la zona baja del abdomen o la pelvis, que puede tener causas muy distintas. Cuando se vuelve crónico afecta la vida diaria y merece una evaluación específica.
- Dolor o presión constante en la zona pélvica
- Aumenta al estar mucho tiempo sentado
- Puede acompañarse de molestias urinarias o digestivas
Osteoartrosis
Desgaste del cartílago de las articulaciones, frecuente en rodillas, caderas y manos. El dolor suele aparecer con el movimiento y aliviar con el reposo.
- Dolor articular que empeora con la actividad
- Rigidez breve al empezar a moverte
- Crujidos o sensación de roce en la articulación
Dolor facial
Dolor en el rostro o la mandíbula que puede originarse en nervios, articulaciones o músculos de la zona. Algunas formas se sienten como descargas breves e intensas.
- Dolor punzante o tipo descarga en un lado de la cara
- Molestias al masticar o abrir la boca
- Episodios que se disparan al tocar zonas puntuales
Tendinitis y lesiones musculares
Inflamación de un tendón o sobrecarga de un músculo, habitual en hombros, codos y muñecas. Suele relacionarse con movimientos repetitivos o esfuerzos puntuales.
- Dolor localizado que aumenta con el movimiento
- Molestias al levantar el brazo o tomar objetos
- Reaparece con la actividad repetida
¿Te identificaste con alguno?
Una evaluación médica es el único modo de confirmar un diagnóstico.
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